“A veces nos encontramos en un estado especial que coincide en general con la tranquilidad y el contento; durante esos fugaces momentos la postura está mucho más de acuerdo con nuestras exigencias”(1)

Mi experiencia

En mi práctica del Método Feldenkrais® he encontrado muchas respuestas en mí. Este profundo conocimiento construido acostada en el piso, sintiendo, pensando, moviéndome suavemente, sin esfuerzo, encontrando un tono lúdico, curioso propicio para el aprendizaje, se trasladó a otras áreas de mi vida, me volví más ordenada con mis pensamientos, ahora descarto más fácilmente aquellos que no son útiles en el momento. Aprendí a ordenar mis prioridades de acuerdo a mis necesidades, y para eso fue necesario distinguirlas de las necesidades de los demás…

 

Vengo de la práctica del movimiento, bailo, siempre me ha gustado bailar, bailé tango, danza contemporánea, expresión corporal, contact improvisación, tenía la certeza de que bailar me hacía bien, la danza como una medicina. Llegaba a una clase o a una práctica con pensamientos o emociones enmarañadas y luego del movimiento mi diálogo interno era otro, más amable, más luminoso.

Comprendí mentalmente, sensorialmente la noción de que somos una unidad psicofísica, que la disociación entre cuerpo y mente es una construcción social, una forma de ver el mundo, de interpretarlo.

Nos observamos cuando nos sentimos mal, cuando tenemos alguna dolencia, para ver cómo resolver el problema, para ver en que nos estamos equivocando y en cambio ¿si comenzáramos a observarnos cuando nos sentimos bien?¿Qué pasaría si nos estudiamos para recuperar esas sensaciones cuando las necesitamos? Si nos enfocamos en lo que está bien para expandirlo.

 

Improvisación y Feldenkrais®

El Contact Improvisación(2) y el Método Feldenkrais® tienen muchos puntos de contacto, son dos lenguajes afines. A diferencia de otras danzas donde el estudiante tiene que acercarse lo más posible al modelo propuesto por el docente para lograr el objetivo. En estas prácticas, el método de aprendizaje es orgánico, sensorial, el estudiante se encuentra con las propuestas sintiendo dónde está y hasta dónde puede llegar ese día, cada persona, en la misma clase, tendrá un aprendizaje diferente y podrá ir avanzando a un ritmo propio. Son lenguajes inclusivos, no es necesario tener determinadas características o capacidades para adentrarse en estas prácticas.

Cuando voy a un Jam de Contact (espacio y tiempo para improvisar) me gusta comenzar con un solo, una danza conmigo misma, con el piso, con el aire. Siento el contacto con el piso, la temperatura, cómo es el dibujo de mi cuerpo, cómo estoy ese día,… después comienzo a realizar movimientos muy pequeños, un ojo externo quizás no los perciba, voy presionando el piso con cada dedo de los pies, ruedo la pelvis hacia la cintura y hacia el coxis, veo cómo este movimiento viaja a través mío hacia la cabeza, después puedo hacer círculos con la pelvis.. o no, puedo rodar, o levantar un brazo hacia el techo y sentir cómo se despega el omóplato y la columna gira vértebra a vértebra, como cambia el peso sobre las costillas, como gira la cabeza… y el movimiento va creciendo hasta transformarse en una danza visible, cambio de niveles, me siento, voy a cuatro apoyos, me paro, juego con distintas iniciaciones de movimiento, con espirales, me desplazo por el espacio y quizás ahí me encuentre con algún compañero o no… y descanse un rato en el piso… o siga investigándome. Cuando me encuentro con un otro la danza cambia, tengo nueva información, aparecen otras propuestas, otros soportes, es un intercambio, es un diálogo, estamos atentos, escuchamos, proponemos, somos dos construyendo esa danza, ese momento.

Y otro día la experiencia será distinta, siempre es diferente, inevitablemente.

Estos encuentros son profundamente transformadores, habilitan otras sensaciones, otros pensamientos, otras emociones.

Moshe Feldenkrais decía que la Integración Funcional era como una danza, un intercambio de sistemas nerviosos.

 

 

Notas

1. Moshe Feldenkrais, El Poder del yo, 2006 Ed. Paidos pag 179

2. Contact Improvisación es una danza improvisada que se genera a partir del movimiento en contacto de dos o más personas que interaccionan de forma espontánea entre ellas y juegan con el peso de sus cuerpos, la suspensión, los apoyos y la energía mutuas. Sus principios básicos son el contacto, los puntos de gravedad y los pesos. De forma habitual se suele trabajar por parejas pero también se realiza con grupos de mayor número de personas. Se usan diferentes planos de movimiento (plano alto, medio y bajo) y se juega con todas las partes del cuerpo. Es un constante reto en el que se alternan los papeles de conductor y conducido, que actúan en coordinación e interacción. La técnica de la danza contact improvisación juega con nuevas formas de relacionar los cuerpos con la gravedad, la inercia, la suspensión, la caída y la cogida, el contacto físico. Es un diálogo en movimiento creado en el momento en el que se baila, un juego bailado que mantiene vivos la alerta, la escucha y los sentidos de quienes la practican.

 

 

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